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Damian Lillard, el jugador más infravalorado de la NBA.

Una de mis aficiones es revisar los resúmenes de los partidos de la NBA. Lo hago todos los días, de hecho es una de las primeras cosas que hago cada mañana. En la cama, desde mi tableta, reviso cada partido. No me importan los equipos, las rivalidades, las polémicas, lo hago por amor a este bendito deporte llamado baloncesto.

Como es obvio, tengo mis jugadores favoritos, a los que me gusta ver algo más que los puntos, rebotes o asistencias que han sumado en su partido. Algunos de estos jugadores me gustan por su espectacularidad, por su definición en los momentos calientes del partido o por su clase. Pudiera escribir decenas de páginas sobre las bondades de cada uno de los integrantes de cada una de las categorías que he descrito, pero eso seria un bodrio y no aportaría nada al sentido de este humilde blog. Pero he de reconocer que uno de los jugadores que, en mi opinión, suma en cada una de estas categorías es, a su vez, uno de los jugadores más infravalorados y de los que menos se habla de la liga. Me refiero al base de Portland, Damian Lillard.

Dame es uno de esos jugadores en los que puedes construir un equipo alrededor, uno de esos jugadores que sabes que cuando el balón quema, él no solo se la va a jugar sino que la va a meter. Es un jugador que hace lo que el equipo necesita para ganar, tiene una visión de 360 grados digna de un murciélago, tiene la capacidad de penetrar entre lineas al alcance de muy pocos jugadores de la NBA y su tiro es posiblemente uno de los mejores de todas las lineas exteriores de la liga, pero sin embargo por alguna razón que aún no alcanzo a entender, the Dame no llena titulares, ni los expertos tuiteros hablan de él. Un ejemplo claro es que ni siquiera estuvo presente en la última edición del All Star.

Quizás sea porque juega en los Blazers, un equipo que no despierta la mayor ni menor de las simpatías, quizás sea porque no está rodeado de All Stars que le hagan lucir mejor de lo que es, quizás sea porque no hace declaraciones altisonantes. Lillard se dedica a jugar y lo hace a las mil maravillas.

Solo voy a poner un ejemplo, en su último partido anotó 49 puntos lanzando 21 tiros de campo. Este dato está al alcance de muy pocos, de hecho la última vez que pasó fue hace 8 temporadas y fue Amar'e Stoudamire. Sin embargo, en la misma noche Kyrie Irving (otro de mis jugadores favoritos) anotó 46 puntos lanzando 21 tiros de campo, pues bien, ¿sabéis quién lleno portadas y artículos sobre su excelsa actuación? Sí, Kyrie.

Ultimamente centramos las alabanzas en jugadores que forman parte de grandes equipos y tratamos de infravalorar las actuaciones de los jugadores de los equipos de menos cartel o como dicen en EE.UU "de mercados pequeños'. Hay que empezar a valorar a los jugadores por lo que contribuyen en la cancha y por lo que mejoran a sus equipos. Si sacas a Lillard de Portand, ¿ganarían los Blazers 35 partidos al año? ¿Si sacamos a Irving de Cleveland, serían equipo de Playoff? La primera pregunta se responde negativamente y la segunda, positivamente pero el segundo juega con LeBron y KL así que hablemos más de él y sus hazañas.

Tenemos la gran fortuna que podemos ver, seguir y disfrutar de todos los partidos de la mejor liga de basket del mundo, pero no seamos sectarios, disfrutemos de las grandes actuaciones de todos los jugadores, jueguen en el equipo que jueguen.

Damian Lillard mereció participar en el All Star y merece estar en el tercer equipo de la NBA. Hagámosle justicia a este crack.

Es solamente mi opinión, que por lo visto, tampoco parece que sea generalizada.

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